

El aumento de ciberataques contra pequeñas y medianas empresas (pymes) en España está generando un estado de alerta en el sector, según informan los últimos análisis del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE). Se estima que un alarmante 70% de los ciberataques actuales tienen como objetivo este sector, que frecuentemente carece de protocolos de seguridad tan sofisticados como los presentes en las grandes corporaciones. En los últimos dos años, la frecuencia de los ataques dirigidos a las empresas españolas se ha incrementado en un 43%, lo que equivale a aproximadamente 11 incidentes por hora.
La situación se vuelve aún más crítica considerando que el 60% de las pymes atacadas no logran recuperarse, cerrando sus puertas en un plazo de seis meses tras el incidente. Ante este preocupante escenario, la consultora tecnológica Esofitec está emergiendo como un actor clave, abogando por la ciberresiliencia como un factor indispensable para soportar y superar las constantes amenazas en el dinámico entorno digital actual.
La creciente adopción del trabajo flexible y el acceso remoto a datos desde dispositivos personales han incrementado la vulnerabilidad de las empresas, lo cual facilita pérdidas de datos y accesos no autorizados. Jordi Alarcón, responsable de IT en Esofitec, advierte: «Si una empresa es flexible, pero sus datos no, entonces hay un problema». Alarcón hace hincapié en la importancia de no solo prevenir ataques, sino también de asumir su posibilidad y establecer estrategias de respuesta y recuperación que permitan mantener la continuidad operativa del negocio.
Con más de tres décadas de experiencia, Esofitec se ha posicionado como un socio estratégico de Wolters Kluwer en España. Ofrecen soluciones de gestión empresarial, digitalización y formación especializada desde sus oficinas en Lleida, Barcelona, Tarragona y Girona. La empresa se dedica a asistir a despachos profesionales, empresas y autónomos en la modernización de sus procesos y en el cumplimiento de normativas, convirtiéndose en un referente en la lucha contra los riesgos cibernéticos que ponen en jaque a las pymes españolas.
