

Eider Sánchez, destacada nutricionista de la Policlínica Gipuzkoa, ha arrojado luz sobre una serie de mitos que rondan el mundo de la nutrición, desafiando ideas ampliamente aceptadas que a menudo no se sostienen frente a la evidencia científica. En una reciente entrevista, Sánchez busca desmitificar conceptos como el riesgo de consumir grasas, la culpabilidad del pan en el aumento de peso, y la, hasta ahora considerada, regla de oro de realizar cinco comidas al día.
Uno de los temas más discutidos es la cuestión de las grasas en la dieta. Sánchez subraya que no todas las grasas son perjudiciales, diferenciando entre las grasas saludables, esenciales para el organismo, y las grasas saturadas y trans, cuyo consumo debería ser controlado. Las primeras, presentes en alimentos como el aceite de oliva virgen extra, frutos secos y pescados grasos, son fundamentales para mantener una buena salud cardiovascular. Por otro lado, las grasas menos saludables, comunes en productos ultraprocesados, deben ser limitadas.
El pan, otro protagonista habitual en muchas dietas, ha sido a menudo demonizado como un causante de aumento de peso. Sánchez aborda este mito y aclara que lo que realmente influye en el aumento de peso es el balance calórico total, no el pan en sí mismo. Recomienda elegir panes de calidad, como los integrales y de fermentación lenta, y combinarlos con otros nutrientes para mejorar la saciedad y el balance alimenticio.
Respecto a la noción tradicional de que es necesario realizar cinco comidas al día, la nutricionista ofrece una perspectiva más flexible. No se trata de una regla inquebrantable, sino de una opción que debe adaptarse a las necesidades particulares de cada individuo. Para algunos, una merienda puede ayudar a controlar el apetito en las comidas principales, pero no es una medida indispensable para todos.
Desde su posición en la Policlínica Gipuzkoa, Sánchez aboga por una alimentación que sea tanto equilibrada como personalizada, insistiendo en la importancia de alejarnos de los mitos no probados y centrar nuestra dieta en prácticas sostenibles a largo plazo que promuevan una salud óptima. «Una buena nutrición es la que se puede mantener a largo plazo, que se adapta a la vida de cada uno y que favorece nuestra salud», resalta con determinación.
Con esta serie de recomendaciones, Eider Sánchez desafía a reimaginar nuestro enfoque sobre la nutrición, invitando a todos a informarse mejor y a tomar decisiones alimenticias fundamentadas en la evidencia y en lo que mejor se adapte al estilo de vida individual.
