Estados Unidos y Venezuela han acordado restablecer las relaciones diplomáticas que habían estado rotas desde principios de 2019, un giro significativo en su interacción bilateral. Este movimiento se produce en el contexto de un nuevo enfoque de cooperación entre ambos países, que se intensificó tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por las autoridades estadounidenses. El Departamento de Estado emitió un comunicado afirmando que este restablecimiento facilitará los esfuerzos conjuntos para promover la estabilidad en Venezuela, apoyar su recuperación económica y avanzar en una reconciliación política, con el objetivo final de establecer un gobierno democráticamente elegido.
La reanudación de los lazos diplomáticos incluye la reabertura gradual de embajadas, con la reciente llegada de Laura Dogu, representante de Estados Unidos, a Caracas, y el nombramiento de Félix Plasencia como embajador de Venezuela en Washington. Este acercamiento se enmarca dentro de un plan en tres fases desarrollado durante la administración Trump, que abarca la estabilización, la recuperación y la transición democrática, y que se centra en favorecer un proceso pacífico para la elección de un nuevo gobierno en el país sudamericano. Los vínculos entre Estados Unidos y Venezuela habían estado en crisis desde que Washington reconoció a Juan Guaidó como presidente interino, lo que llevó a Maduro a romper relaciones en respuesta.
Leer noticia completa en 20minutos.
