
La Comunidad de Madrid ha dado un paso significativo hacia el futuro de la medicina personalizada con la inauguración del Centro Regional de Terapias Avanzadas (CRETA). La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, presentó este centro como parte de una estrategia para consolidar a Madrid como líder en la producción de medicamentos de última generación destinados a combatir enfermedades complejas. «No vamos a permitir que ninguna idea se quede sin explorar y ningún avance médico sin desarrollar», afirmó Díaz Ayuso durante su visita a las instalaciones situadas en el Centro de Transfusión madrileño.
Los medicamentos que se producirán en CRETA utilizan componentes biológicos como genes, células o tejidos, y están diseñados para prevenir y tratar patologías como la leucemia, el mieloma múltiple y el rechazo en trasplantes. Este enfoque vanguardista permitirá centralizar la fabricación de estos tratamientos y potenciar las capacidades de investigación de los hospitales vinculados al Servicio Madrileño de Salud.
El centro tiene la misión de escalar los proyectos innovadores que surgen en los hospitales, asegurando que ideas prometedoras no se vean frenadas por limitaciones en su producción. «Queremos que estas terapias estén al alcance de todos los pacientes que lo necesiten», subrayó la presidenta.
Desde 2018, la Estrategia Regional de Terapias Avanzadas ha brindado esperanza a cerca de 400 enfermos, destacando su impacto más allá de las fronteras madrileñas, ya que el 25% de los tratamientos se han dirigido a pacientes de otras comunidades autónomas. De este modo, el CRETA no solo alivianará la carga de los laboratorios y salas blancas, sino que también reforzará la labor investigadora.
Con 200 metros cuadrados de superficie, el CRETA está equipado con la tecnología más puntera, incluyendo tres salas blancas y una sala de control de calidad de nivel extremo. Este diseño fue llevado a cabo por un equipo de profesionales altamente capacitados, quienes han garantizado que el centro esté a la vanguardia de la investigación médica.
Entre los medicamentos que podría producir el CRETA se encuentran el NC1, Celyvir y ThyTreg. El NC1, por ejemplo, ya ha sido utilizado para tratar las secuelas de lesiones medulares en 75 pacientes, mientras que Celyvir aborda tumores metastásicos intratables con quimioterapia convencional. Por su parte, ThyTreg, desarrollado en el Hospital Gregorio Marañón, ofrece una solución innovadora para prevenir el rechazo en trasplantes de corazón en niños.
El lanzamiento de CRETA se complementa con las ocho unidades de producción de terapias avanzadas existentes en hospitales públicos madrileños. Actualmente, los hospitales Niño Jesús, Gregorio Marañón, La Paz y Puerta de Hierro albergan cinco equipos en funcionamiento, y otros tres hospitales están en fase de acreditación.
Este emprendimiento refuerza el compromiso de la Comunidad de Madrid con la innovación en salud, evidenciado por el aumento del 18% en el presupuesto para las Fundaciones de Investigación Biomédica este año. El CRETA no solo representa un avance concreto en la producción de medicamentos avanzados, sino que también refleja una apuesta decidida por el futuro de la medicina en la región.
