
Una investigación reciente dirigida por el CSIC y el CIBERSAM ha revelado que tres reguladores de la expresión genética presentan alteraciones en enfermedades como el Párkinson, la depresión y la disfunción intestinal, lo que podría facilitar diagnósticos tempranos y tratamientos eficaces. Publicado en el ‘Journal of Neuroinflammation’, el estudio demuestra la existencia de un proceso patológico paralelo que conecta el eje intestino-cerebro, sugiriendo un ciclo inflamatorio bidireccional. Además, se identificaron desregulaciones específicas de tres microRNA en muestras post-mortem de cerebros de pacientes con Párkinson y trastorno depresivo, corroborando la relación entre estas condiciones.
Los investigadores pudieron replicar estos hallazgos en modelos murinos, donde un modelo de estrés que simula la depresión y otro que presenta una sobreexpresión patológica de alfa-sinucleína también mostraron patrones similares de microRNA y marcadores de inflamación tanto en el cerebro como en el intestino. La investigadora Analia Bortolozzi destacó que este estudio pone de manifiesto una conexión molecular común entre el Párkinson, la depresión y problemas gastrointestinales, abriendo la posibilidad de usar la alteración de microRNA como biomarcador. Dado que más del 80% de los pacientes con Párkinson experimentan trastornos gastrointestinales, analizar estos patrones en biopsias intestinales de pacientes podría ser el siguiente paso valioso en la investigación.
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