Enclavado en la región de Extremadura, se encuentra el Monasterio El Palancar, reconocido como el monasterio cristiano más pequeño del mundo. Situado en Pedroso de Acim, cerca de la Sierra de Cañaveral y los valles del Jerte y Alagón, este convento fue fundado en 1557 por fray Pedro de Alcántara. Representativo de la arquitectura religiosa de la Edad Moderna, El Palancar es un destacado destino para quienes buscan paz, meditación y retiro espiritual. Su sencillez y sobriedad contrastan con su rica historia, reflejada en sus modestas instalaciones que, a pesar de su tamaño, han albergado a frailes que siguen las enseñanzas de su fundador, conocido por su austeridad.
El monasterio, que consta de una sencilla capilla y un claustro decorado con mosaicos y una talla de San Pedro, es un punto de peregrinación que atrae a visitantes interesados en el arte religioso y la tranquilidad del entorno. Con horarios estipulados, el lugar ofrece recorridos por sus compactas instalaciones rodeadas de naturaleza. Además, la particular historia de fray Pedro, quien dormía sentado con la frente apoyada en un tronco, añade un atractivo místico al lugar. A través de sus puertas abiertas, el pequeño cenobio invita a la reflexión, haciendo del Monasterio El Palancar un enclave singular para el turismo espiritual en España.
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