

Nada une más a una familia que una deliciosa comida casera, y pocas recetas logran ser tan reconfortantes y versátiles como el arroz con pollo. Este plato tradicional, lleno de sabores y colores, resulta perfecto para un almuerzo dominical en familia. A continuación, te presentamos una receta sencilla y deliciosa para que puedas disfrutar de un arroz con pollo perfectamente preparado.
Preparar el Pollo:
Lava y seca los muslos de pollo. Sazónalos con sal y pimienta al gusto. En una paellera o cacerola grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Dora los muslos de pollo por todos lados hasta que estén bien dorados. Retira el pollo y resérvalo.
Hacer el Sofrito:
En la misma cacerola, añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté transparente. Agrega los pimientos y el ajo, cocinando por unos minutos más hasta que se ablanden. Incorpora los tomates picados y cocina a fuego medio hasta que se reduzca y forme una especie de salsa espesa. Añade los guisantes, la zanahoria y las judías verdes, mezclando bien.
Incorporar el Pollo y el Arroz:
Vuelve a colocar los muslos de pollo en la cacerola. Añade el arroz de grano largo y revuelve para que se impregne de los sabores del sofrito. Vierte el caldo de pollo caliente, añade el pimentón dulce, el sazón con azafrán, la hoja de laurel, y ajusta de sal y pimienta.
Cocinar a Fuego Lento:
Lleva la preparación a ebullición y luego reduce el fuego a bajo. Cocina a fuego lento, sin tapar, durante unos 20-25 minutos o hasta que el arroz esté tierno y el líquido se haya absorbido casi por completo. Remueve ocasionalmente para evitar que se pegue al fondo.
Reposar y Servir:
Una vez que el arroz esté listo, retira del fuego, tapa la cacerola y deja reposar durante unos 10 minutos para que los sabores se asienten. Espolvorea con perejil fresco picado.
Este arroz con pollo es más que una receta; es una invitación a compartir, reír y disfrutar en familia. ¡Buen provecho!
