El pasado fin de semana, las calles de Navarra fueron el escenario de una multitudinaria movilización convocada por las juventudes de Sortu, en la que se pudieron observar tanto ikurrinas como banderas de Navarra. La marcha, que reunió a centenares de jóvenes, tenía como objetivo reivindicar el derecho a la autodeterminación y expresar su apoyo a los presos de ETA. Diversas facciones políticas y sociales de la región expresaron su perspectiva sobre el evento, destacando el enfoque independentista de los manifestantes. El ambiente durante la protesta se mantuvo pacífico, aunque no estuvo exento de momentos de tensión debido a la presencia de diferentes grupos con posturas divergentes sobre el futuro político de Navarra y el País Vasco.
Esta manifestación se enmarca en un periodo de creciente movilización social en la región, donde la identidad cultural y política sigue siendo un tema divisivo. Los organizadores resaltaron la inclusión de ambos símbolos, ikurrinas y banderas de Navarra, como un reflejo de la pluralidad de su movimiento y su aspiración de unificar distintas sensibilidades en torno a una causa común. En contraste, otras organizaciones políticas criticaron la marcha, argumentando que acciones como esta retroalimentan tensiones históricas que aún persisten en la sociedad navarra. A pesar de las diferencias, la movilización transcurrió sin incidentes mayores, y las autoridades locales agradecieron la cooperación tanto de los participantes como de las fuerzas de seguridad para garantizar el orden público.
Leer noticia completa en El Mundo.
