Emilia Clarke, reconocida por su papel en «Juego de Tronos», ha vivido momentos desafiantes en su carrera, pero ninguno se compara con la experiencia sufrida en el rodaje de su nueva serie «Ponies». La actriz británica reveló que se fracturó una costilla durante la filmación de escenas íntimas, un hecho que ocurrió tras un día de grabación en el que tuvo que simular relaciones con varios actores. A pesar de lo que podría considerarse un contratiempo serio, Clarke lo tomó con humor, explicando que la lesión no fue grave y se debió a la exigente naturaleza de las escenas, que requerían de múltiples repeticiones para capturar cada ángulo.
La serie «Ponies», que se estrenará el 30 de enero en SkyShowtime, cuenta la historia de Bea y Twila, dos esposas de agentes de la CIA en la Guerra Fría, interpretadas por Clarke y Haley Lu Richardson. Tras la misteriosa muerte de sus maridos, ambas mujeres se aventuran en el espionaje ruso, lo que lleva a Bea a adoptar tácticas de seducción para infiltrarse en el KGB. Clarke, quien bromeó sobre su experiencia en el set, destacó la diferencia entre rodar estas escenas y las que realizó en el pasado, señalando que el nivel de dificultad fue mucho mayor debido a la cantidad de actores involucrados y la duración de las tomas. Al final, esta anécdota se suma a su larga lista de retos superados en la pantalla.
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