

Sergio Dalma pasó por La Revuelta, el programa que David Broncano dirige en Movistar Plus, y aprovechó la entrevista para contar cómo fueron sus primeros pasos sobre el escenario. El cantante catalán, conocido por éxitos como Bailar pegados, recordó que en sus arranques en pequeños pueblos era habitual que el público le lanzara de todo: tomates, piedras y, en alguna ocasión, prendas de ropa interior.
«Yo pensaba que me mataban», dijo entre risas. La frase resume el ambiente de aquellos conciertos, en los que salir a tocar significaba aguantar gritos de «¡fuera!» mientras el respetable esperaba al cabeza de cartel. Hoy lo cuenta con humor, pero por entonces no era ninguna broma: el público no lo conocía, no quería conocerlo y se lo hacía saber con todo lo que tenía a mano.
Una de las anécdotas que más recuerda es cuando le tocó abrir conciertos para Los Ilegales, la banda asturiana de Jorge Martínez. La gente había pagado para ver al grupo de Soy un macarra, no a un cantante melódico que aún no había encontrado su sitio. El resultado, según el propio Dalma, era previsible: poco margen para llegar al público y bastante hostilidad antes incluso de empezar.
El relato sirvió a Broncano para conectar con su propia experiencia. El presentador comentó que en sus actuaciones de monólogo también le piden que cuente chistes a demanda, una situación incómoda que muchos artistas de directo conocen bien. Grison, miembro habitual del equipo de La Revuelta, se sumó a la conversación y aseguró que desde su salto al programa le ha tocado vivir algo parecido: cada vez que se sube a un escenario, hay quien le lanza comida.
Sergio Dalma lleva casi cuatro décadas sobre los escenarios. Ha pasado por Operación Triunfo como invitado, sus discos de versiones italianas se han vendido por toda Latinoamérica y mantiene una agenda de gira llena cada año. Su visita a La Revuelta conecta con una generación que lo creció escuchando en la radio y, a la vez, le sirve para presentarse ante un público más joven que lo ve por primera vez en formato entrevista.
El programa de Broncano se ha hecho un hueco en la franja de access prime time gracias a este tipo de invitados, mezclando música, comedia y entrevistas con un tono desenfadado. Otros formatos televisivos buscan ese punto de cercanía, algo que se ha visto también en los momentos virales de concursos como Pasapalabra, donde una respuesta inesperada salta a redes sociales al día siguiente casi sin intervención.
Dalma se detuvo en un detalle que llamó la atención de Broncano: las costumbres del público cambiaban mucho de un pueblo a otro. En unos sitios bastaba con cantar para que la cosa fluyera; en otros, lo normal era que la gente esperase de pie con un tomate en la mano. El cantante no quiso señalar localidades concretas, pero sí dejó claro que en esa etapa aprendió a leer al público antes de abrir la boca.
La televisión, comparada con aquellos escenarios, le parece terreno fácil. Es probable que sea la misma reflexión que han hecho otros músicos con trayectoria larga al pasar por entrevistas en abierto, donde el riesgo se reduce a una pregunta incómoda. El público de plató suele llegar avisado y predispuesto, y eso supone una diferencia abismal respecto a las plazas de pueblo de los ochenta.
La industria del entretenimiento ha cambiado mucho desde entonces. Las plataformas de streaming y la televisión a la carta han transformado cómo llegan los artistas al espectador, igual que ocurre con los catálogos de las grandes plataformas como Prime Video, donde cada estreno se mueve con criterios distintos a los de la parrilla tradicional.
Habló de sus primeros conciertos, cuando el público le lanzaba tomates, piedras y prendas de ropa interior, y reconoció que en aquellos momentos llegó a pensar que iban a por él en serio.
En sus inicios profesionales le tocó hacer de telonero en giras compartidas con bandas de rock, una práctica habitual en los ochenta para artistas en formación. El público de Los Ilegales iba a ver a la banda asturiana, no al telonero, y eso explica las anécdotas hostiles que recordó en plató.
Grison forma parte del equipo fijo de La Revuelta como miembro de la mesa que acompaña a Broncano. Contó que desde que aparece en el programa también recibe lanzamientos de comida cuando actúa fuera, en clave de humor.
El programa se emite a través de Movistar Plus, con David Broncano al frente y un equipo fijo de colaboradores que mezcla entrevista, monólogo y música en directo.
La crónica completa está en 20minutos, donde se recogen las declaraciones literales del cantante durante la entrevista.
