
El colectivo de víctimas del terrorismo, encabezado por Consuelo Ordóñez, ha manifestado su preocupación por los recientes homenajes a los etarras Txiki y Otaegi, considerando que estos actos suponen una «legitimación» de la actividad de la banda terrorista ETA. Ordóñez y su grupo subrayan que estos tributos no solo revictimizan a aquellos que sufrieron las acciones violentas de ETA, sino que también envían un mensaje erróneo a la sociedad sobre la narrativa de la violencia política en el País Vasco. La líder del colectivo hace un llamado a las autoridades para que tomen medidas y eviten que estos eventos sigan celebrándose, ya que considera que representan un obstáculo significativo en el proceso de reconciliación y paz.
El colectivo señala que homenajes como estos dificultan la construcción de una memoria compartida basada en el rechazo unánime del terrorismo. Insisten en que la sociedad debe tomar conciencia del dolor sufrido por las víctimas y trabajar en conjunto para no repetir los errores del pasado. La organización de vícticas hace hincapié en que, al permitir estos actos, se está enviando un mensaje ambiguo sobre el posicionamiento contra el terrorismo, lo cual puede influir negativamente en las nuevas generaciones que no vivieron directamente esa época. Con este llamamiento, buscan sensibilizar a la sociedad y a los responsables políticos sobre la importancia de mantener firme el compromiso con la paz y el respeto a la dignidad de las víctimas.
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