
Una oficial del Cuerpo fue destinada a la sede central tras tener que elegir entre más de 30 destinos posibles. Sin embargo, lo que parecía ser una asignación rutinaria reveló fallos importantes en el seguimiento del personal. La oficial se encontraba en situación de baja, pero el Cuerpo no realizó el control adecuado sobre su estado, lo que puso en evidencia deficiencias organizativas en la gestión de recursos humanos. La falta de un sistema de seguimiento y de medidas efectivas para el manejo de bajas laborales ha generado preocupaciones sobre la eficacia y la administración dentro de la institución.
Este incidente subraya la necesidad de mejoras en los procedimientos internos para asegurar que se siga de cerca la situación de los empleados, especialmente aquellos en posiciones críticas. La transparencia en la selección de destinos y un control riguroso del personal son esenciales para mantener la confianza y la eficiencia en el funcionamiento del Cuerpo. Las autoridades han sido llamadas a implementar cambios que garanticen la supervisión adecuada y eviten la repetición de situaciones similares, las cuales podrían afectar el desempeño operativo y la moral del personal involucrado.
Leer noticia completa en El Mundo.
