
La reciente reforma electoral aprobada en el Congreso de San Luis Potosí ha desatado tensiones dentro de la coalición oficialista de México, conformada por Morena, el Partido Verde Ecologista (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT). Esta reforma, impulsada por el gobernador Ricardo Gallardo y acusada de servir a los intereses de su partido, establece que las candidaturas para la gubernatura en 2027 deberán ser exclusivamente para mujeres, bajo el argumento de lograr paridad de género, algo inédito en la historia del estado. Sin embargo, esta disposición se percibe como un «traje a la medida» para la senadora Ruth González Silva, esposa de Gallardo, y ha generado un cisma entre las fuerzas aliadas, ya que Morena ha votado en contra y se siente atrapada entre su lucha contra el nepotismo y las estrategias del PVEM.
El trasfondo político de la reforma se ve acentuado por la falta de un debate amplio antes de su aprobación con un procedo apresurado y con el pleno del Congreso votando a tempranas horas sin discusión previa. Esta situación se ve agravada por una creciente fractura en la coalición, con Morena enredada en un dilema frente a su reglamentación interna que prohíbe la herencia de cargos entre familiares directos, mientras que el Partido Verde, libre de dichas restricciones, explora opciones para postular a González Silva. La controversia rememora las elecciones de 2021, cuando Ricardo Gallardo ganó la gubernatura sin el respaldo de Morena, que optó por una candidata con poca fuerza política. La división actual pone en peligro la unidad de la alianza gobernante de cara a la elección de 2027, clave para la renovación de múltiples cargos públicos en México.
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