La Fiscalía de Ciudad de México ha confirmado la identidad de Óscar Medina, alias «El Panu», como el hombre asesinado el pasado domingo en un restaurante de la Zona Rosa, un popular distrito de la capital. Medina, identificado como jefe de seguridad de la facción de Los Chapitos dentro del Cartel de Sinaloa, fue atacado por dos sujetos que dispararon contra él y sus acompañantes antes de huir en una motocicleta. Este jueves, la autoridad capitalina despejó las dudas en torno a su identidad, un misterio que persistió durante varios días tras el incidente. Medina era considerado uno de los principales lugartenientes de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, primogénito de Joaquín «El Chapo» Guzmán, quien fuera el líder de la organización criminal.
El Departamento de Estado de EE. UU. había clasificado a Medina como un líder de alto rango, con una recompensa de hasta 4 millones de dólares por información que condujera a su arresto. Él supervisaba los comandos regionales de la facción de los herederos de «El Chapo». La revelación de su identidad contrasta con la declaración de su esposa, María José Rojo, quien afirmó que su esposo era un empresario hotelero de Mazatlán, en visita navideña con su familia. El asesinato de Medina, que ocurrió cerca de las oficinas de la Fiscalía General de la República en una zona ampliamente transitada, subraya las inquietudes sobre el alcance y la audacia con la que los miembros de alto perfil del cartel sinaloense operan en el país. La Fiscalía capitalina ha abierto una investigación por homicidio calificado en torno al caso.
Leer noticia completa en El Pais.
