
Tetsuya Yamagami, el hombre detrás del asesinato del ex primer ministro japonés Shinzo Abe en 2022, ha sido sentenciado a cadena perpetua, según informaron fuentes judiciales este miércoles. La condena se emitió tras calificar de «viles y extremadamente crueles» los actos cometidos por Yamagami, que conmocionaron no solo a Japón sino al mundo entero. Abe, una de las figuras políticas más influyentes de Japón en las últimas décadas, dejó su cargo en 2020 debido a problemas de salud, pero continuó activo en la vida pública. Fue en un mitin en la ciudad de Nara, al oeste del país, donde el exmandatario, de 67 años, recibió los disparos mortales de un arma casera.
El juicio reveló que Yamagami actuó impulsado por un deseo de venganza hacia la Iglesia de la Unificación, un grupo religioso al que culpaba por la ruina económica de su familia, debido a las extensas donaciones que realizó su madre. La defensa de Yamagami argumentó que su difícil infancia y su supuesta victimización por parte del grupo religioso deberían mitigar su sentencia; sin embargo, la Fiscalía insistió en la pena máxima debido a la brutal premeditación del crimen, ejecutado a plena luz del día contra una figura pública desarmada. La corte también encontró al acusado culpable de violar las estrictas leyes japonesas de control de armas, en un caso que ha dejado una marca imborrable en el reciente legado político del país.
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