La red de trenes Rodalies de Catalunya enfrenta una serie de incidencias que han afectado al servicio en al menos diez puntos a lo largo de sus líneas, resultando en múltiples limitaciones de velocidad debido a problemas persistentes en las vías. Adif, Renfe y la Generalitat habían prometido una vuelta a la normalidad tras dos semanas de caos desencadenadas por un accidente mortal en Gelida y las intensas lluvias recientes. No obstante, el pasado domingo por la noche, las autoridades informaron que los esfuerzos técnicos aún no eran suficientes para restaurar completamente el servicio, dejando a muchas de las líneas más transitadas aún con restricciones. Mientras tanto, solo la R2 opera sin problemas significativos, pero su línea sur sigue con frecuencias reducidas.
El portavoz de Renfe en Catalunya, Antonio Carmona, asegura que la movilidad está garantizada en las diferentes líneas, bien sea a través de trenes o de autobuses. Sin embargo, los pasajeros continúan enfrentando dificultades importantes. La situación es especialmente crítica en la R1 y R3, donde el servicio ferroviario se complementa con autobuses debido a trabajos de estabilización y obras de desdoblamiento de tramos, respectivamente. Los cortes afectan también a los trenes regionales en los tramos entre Manresa y Cervera, y entre Reus y distintas localidades, que ahora se realizan en autobús. Los usuarios, en estaciones como Sants, asumen resignados los retrasos y la falta de puntualidad como parte de su rutina diaria, criticando también la escasa información sobre el estado del servicio.
Leer noticia completa en El Pais.
