
En Cataluña, se ha desencadenado una situación de alerta máxima tras el descubrimiento de peste porcina africana (PPA) en el parque natural de Collserola, cerca de Barcelona. Las autoridades han solicitado la colaboración de la Unidad Militar de Emergencia para controlar la fauna salvaje, especialmente jabalíes, dentro de los perímetros de seguridad establecidos alrededor del foco de infección. A pesar de este hallazgo, no se han detectado casos positivos en las 39 granjas porcinas de la zona, lo que ha tranquilizado parcialmente a la población. El foco infeccioso se encuentra a un kilómetro de la Universidad Autónoma de Barcelona, y se ha extendido una prohibición de acceso a la zona para prevenir la propagación del virus. Las autoridades continúan las operaciones para capturar y analizar los ejemplares de jabalíes, coordinando esfuerzos con varios cuerpos de seguridad.
El impacto de este brote es significativo, ya que después de 30 años sin casos, la reaparición de la PPA amenaza severamente al sector porcino español, uno de los más importantes del país. Esto ha resultado en restricciones a la importación de carne de cerdo española en diversos mercados internacionales y comunitarios, focalizándose las prohibiciones especialmente en las granjas cercanas al epicentro del brote. Cataluña, que representa una parte crucial de la producción porcina en España, enfrenta un desafío enorme debido al potencial paralizante de esta epidemia en la economía local y nacional. Mientras tanto, el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha declarado que el Gobierno está trabajando activamente para mitigar el impacto sobre el sector, buscando mantener el comercio y la confianza en el mercado internacional de carne porcina.
Leer noticia completa en El Pais.
