

El Festival Internacional de Cine Documenta Madrid vuelve del 26 al 31 de mayo con su 23ª edición. La cita repartirá su programación entre cinco sedes de la capital, con la Cineteca Madrid como sede principal y eje del festival. Organiza el Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid.
El festival sale del recinto de Matadero y cruza la ciudad. Las proyecciones se reparten entre Cineteca Madrid, la Filmoteca Española, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), La Casa Encendida y el Goethe-Institut. Cada espacio aporta su propio enfoque: el Reina Sofía y la Filmoteca tiran del documental hacia el terreno del arte contemporáneo y la historia del cine; La Casa Encendida programa piezas más experimentales; y el Goethe-Institut abre la ventana al documental europeo, sobre todo de habla alemana.
El esquema repite la fórmula de descentralización que el certamen viene afinando desde sus últimas ediciones, cuando dejó de concentrarse en una sola sala para tejer una red de proyecciones por la ciudad.
La selección de esta edición gira alrededor de tres ejes que se cruzan a lo largo de la programación: el cine directo, la exploración de la memoria y los límites de la intimidad.
El cine directo, esa corriente que renunció al guion y a la intervención del cineasta para dejar que la cámara observara, sigue siendo una herramienta para retratar realidades sociales sin filtros. La memoria, en cambio, lleva al festival hacia territorios más subjetivos: archivos familiares, fotografías recuperadas, testimonios en primera persona. Y los límites de la intimidad obligan a preguntar hasta dónde puede acercarse una cámara sin invadir a quien filma.
Documenta Madrid es uno de los certámenes de no ficción con más recorrido en España. El festival nació en 2004 y ha pasado por varias etapas, pública, privada y mixta, hasta su modelo actual. Hoy depende del Ayuntamiento de Madrid y mantiene una doble vocación, hueco para autores consolidados y plataforma para nuevas voces.
La 22ª edición reunió títulos llegados de festivales como Berlinale o IDFA y abrió hueco a producciones latinoamericanas. La 23ª llega con un planteamiento parecido: combinar firmas internacionales con apuestas más arriesgadas y mantener el sello que ha marcado al certamen, el de un festival que prefiere la mirada larga al titular.
El festival se inscribe en una primavera con mucha actividad cultural en la capital. La Cineteca lleva varias semanas programando ciclos en la misma línea documental, y Documenta funciona como punto álgido del mes. Quien quiera planificar el resto de la temporada puede consultar las exposiciones imperdibles de Madrid en 2026 para combinar cine documental con museos y galerías.
El programa completo, con horarios, secciones competitivas y venta de entradas, se podrá consultar en la web oficial del Ayuntamiento de Madrid y en la página del festival.
La 23ª edición se celebra del 26 al 31 de mayo de 2026 en cinco sedes de la capital.
En Cineteca Madrid (sede principal), Filmoteca Española, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, La Casa Encendida y Goethe-Institut.
El Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid.
El cine directo, la exploración de la memoria y los límites de la intimidad, según ha avanzado la organización.
No. Documenta Madrid lleva varias ediciones repartiendo su programación por la ciudad para descentralizar la oferta y acercar el documental a distintos públicos.
