

El próximo 7 de enero, las calles de Madrid se convertirán en el escenario de una manifestación multitudinaria protagonizada por las plantillas del sector comercio. La cita, organizada por las secciones sindicales de la Confederación General del Trabajo (CGT), comenzará a las 11:00 a.m. en la Plaza de España y culminará alrededor de las 14:00 p.m. en la calle Preciados. El objetivo es claro: denunciar el vaciamiento de derechos laborales y la imposición de salarios que condenan a la pobreza, fruto de la centralización de la negociación colectiva.
Esta movilización surge como reacción al convenio estatal impulsado por la Asociación Retail Textil España (ARTE). Según CGT, esta organización busca neutralizar la diversidad de los convenios provinciales, imponiendo condiciones mínimas a nivel estatal que vulneran las conquistas sociales obtenidas en territorios con mayor representación sindical. La estrategia de ARTE, denuncian, se asemeja al modelo aplicado en los Grandes Almacenes con la patronal ANGED, donde sindicatos corporativos como Fetico y Fasga han facilitado salarios de subsistencia y una flexibilidad laboral extrema.
CGT advierte que el reciente movimiento de crear Comités Intercentros y firmar convenios estatales está vaciando de contenido a los Comités de Empresa, trasladando la negociación a mesas centralizadas. Esto, sostienen, aleja la toma de decisiones de los contextos locales, eliminando la capacidad de negociación de las plantillas en sus propias tiendas.
En lo económico, la preocupación se centra en el salario base propuesto de 18.000 euros anuales para 2026, una cifra que en ciudades como Madrid resulta en pobreza laboral. CGT teme que cláusulas de absorción y compensación congelen los ingresos reales, mientras que se incrementan las exigencias de trabajo en domingos y festivos. A todo esto se suma una digitalización que sobrecarga a los empleados.
Ante lo que consideran un ataque frontal, CGT exige transparencia y el fin de la regresión en derechos laborales. La organización hace un llamado a la militancia y a la sociedad en general para que se unan a esta movilización, apelando a la solidaridad de clase frente a los abusos de las grandes empresas.
La protesta busca no solo frenar el avance de un convenio estatal desfavorable, sino también defender la representación sindical real en los centros de trabajo y los marcos territoriales que ofrecen condiciones laborales más justas. Con beneficios millonarios para las empresas del sector y un poder adquisitivo decreciente para sus trabajadores, las reivindicaciones de CGT se alzan en defensa de una negociación que respete los derechos logrados y rechace los retrocesos impuestos por el capital.
Fuente: CGT
