

El banco BBVA anunció hoy un histórico programa de recompra de acciones que convertirá a la entidad en la más relevante en su historia en términos de adquisición de propios títulos. La iniciativa contempla una inversión de 3.960 millones de euros, destinados a la recompra de acciones propias, en una operación que busca maximizar la rentabilidad para los accionistas y fortalecer la posición de capital del grupo financiero.
Desde 2021, BBVA ha invertido más de 10.000 millones de euros en recompras, reduciendo significativamente la cantidad de acciones en circulación y elevando la remuneración a sus inversionistas. La primera fase de esta nueva operación, que cuenta con un valor de 1.500 millones de euros, comenzará el próximo lunes 22 de diciembre y tendrá como destino plataformas de negociación europeas como Cboe Europe, Turquoise Europe y Aquis Exchange, además del Sistema de Interconexión Bursátil Español-Mercado Continuo. Se espera que esta etapa se extienda hasta el 6 de marzo o el 7 de abril de 2026, o hasta alcanzar los límites establecidos, que incluyen la compra de hasta 557.316.433 acciones.
Este plan extraordinario forma parte de un ambicioso paquete de distribución de dividendos y recompra de acciones por un total de 36.000 millones de euros, que la entidad ha planificado realizar entre 2025 y 2028. La estrategia incluye tanto dividendos ordinarios como distribuciones adicionales, en línea con el compromiso de la entidad de impulsar la rentabilidad y la retribución hacia sus accionistas.
En los últimos meses, BBVA ha reforzado su política de pagos a los inversionistas, abonando en noviembre un dividendo histórico de 1.842 millones de euros, y en diciembre cerró con éxito una recompra de acciones por casi 1.000 millones de euros. La firma también dejó en claro su intención de mantener un enfoque disciplinado en la gestión de capital, con una devolución constante del exceso sobre el rango objetivo del 12% de CET1.
El impacto en la rentabilidad del banco ha sido notable. Los beneficios atribuibles han crecido en porcentajes de doble dígito en los últimos años, con aumentos del 31% en 2022 y del 21% en 2023, mientras que el beneficio por acción experimentó incrementos aún mayores, superando el 48% en 2022 y manteniendo tasas similares en 2024.
Respecto a la salud financiera, Marcelo Gómez Bravo, directora financiera, aseguró que a pesar de la reducción del capital social tras las recompras, BBVA mantiene niveles de capital «muy sólidos», con un ratio CET1 proforma para septiembre de 2025 que se situaría en 12,42%, significativamente por encima del umbral mínimo requerido. La reducción en la base de capital responde a la política de recompra, pero sin comprometer la fortaleza financiera de la entidad.
Por su parte, el consejero delegado, Onur Genc, destacó las ventajas de la estrategia: “Es una propuesta de inversión muy atractiva que combina crecimiento, rentabilidad y una excelente remuneración al accionista”, afirmó. La visión del ejecutivo subraya la importancia que el banco otorga a ofrecer una rentabilidad constante, sustentada en una gestión sólida y en la confianza de los inversores.
En un contexto donde BBVA rechazó en noviembre una oferta hostil para adquirir Banco Sabadell — tras condicionamientos gubernamentales que complicaron la operación — la entidad continúa consolidando su posición de liderazgo en el mercado financiero español y europeo, consolidando una estrategia orientada al valor y al retorno de capital a sus accionistas en medio de un escenario de estabilidad y crecimiento.
