
El CEO del grupo Ribera Salud, Pablo Gallart, ha salido al paso de la controversia generada por la filtración de unos audios en los que supuestamente se le escucha ordenar a los responsables de un centro médico aumentar las listas de espera, priorizando la reducción de intervenciones. Gallart ha declarado que dichos audios están «fuera de contexto» y que no incluyen el «contenido íntegro» de sus declaraciones. La polémica ha provocado un intenso debate sobre la gestión de las listas de espera en los hospitales, un tema sensible para el sistema sanitario dado su impacto directo en la atención al paciente.
En reacción a las acusaciones, Ribera Salud ha emitido un comunicado defendiendo la transparencia de sus prácticas y subrayando el compromiso del grupo con la optimización de los recursos sanitarios para beneficiar a los pacientes. Gallart ha insistido en que sus palabras fueron manipuladas y asegura que el interés de la organización siempre ha sido mejorar la calidad del servicio médico. A pesar de las explicaciones, el asunto ha despertado críticas de sectores políticos y sociales que exigen una investigación más exhaustiva para esclarecer lo sucedido y garantizar la integridad de la atención sanitaria.
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