

El sindicato mayoritario de los técnicos de Hacienda, Gestha, ha anunciado una huelga para el 26 de noviembre, marcando así la primera movilización de este tipo desde 2008. El objetivo es protestar por la falta de recursos que afecta a los aproximadamente 8,500 funcionarios encargados de combatir el fraude y controlar el gasto público. Además, se ha organizado una movilización en Madrid para reforzar sus demandas.
Una de las principales preocupaciones de Gestha es el «bloqueo de su carrera profesional» y la falta de movilidad laboral, lo que consideran debilitante para la lucha contra el fraude. Desde 2011, las denuncias por delitos fiscales han caído un 82%, lo que atribuyen a un control insuficiente sobre los grandes evasores y un aumento en la fiscalización de particulares y pequeñas empresas.
Entre sus exigencias está la creación de una carrera profesional dentro de la Agencia Tributaria y el Ministerio de Hacienda, conforme al Estatuto Básico del Empleado Público, para evitar la pérdida de recursos y mejorar el control fiscal. También denuncian la falta de movilidad geográfica, que afecta a unos 1,200 técnicos deseosos de trasladarse por razones personales, pero que se ven limitados por un sistema de promoción interna que deja vacantes sin cubrir en áreas con alta economía sumergida.
Los técnicos reclaman una clasificación acorde a su labor, pidiendo su inclusión en el Cuerpo Superior (A1) o la eliminación de la distinción A1-A2. Asimismo, insisten en la necesidad de aumentar sus complementos salariales y restaurar competencias perdidas.
Gestha considera que reconocer su experiencia es vital para que los grandes defraudadores perciban un riesgo real de ser descubiertos y para asegurar que el sistema no penalice solo pequeños errores. La urgencia de una reestructuración más eficiente está respaldada por la necesidad de cumplir una disposición legal de 2006 que pide desarrollar la carrera administrativa de estos técnicos y reconocer sus funciones superiores.
El sindicato argumenta que debido a su papel predominante en la Agencia Tributaria, como el 80% de los funcionarios del grupo A y el 91% en la intervención para controlar el gasto, sus demandas son cruciales para mejorar el sistema fiscal del país.
Fuente: Gestha
