

El hidrógeno verde ha cobrado protagonismo como una alternativa prometedora en la búsqueda de fuentes de energía limpias y sostenibles, especialmente por sus emisiones nulas de CO2 al ser utilizado. Este tipo de hidrógeno se perfila como una solución viable para reducir la dependencia de combustibles fósiles, pero sigue existiendo el reto de producirlo de manera eficiente y con un bajo impacto ambiental.
Con este desafío en mente, un equipo del Grupo de Ingeniería Química y Ambiental (GIQA) junto al Instituto de Investigación de Tecnologías para la Sostenibilidad (ITPS) de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha logrado avanzar de manera significativa en la producción de hidrógeno verde mediante innovadores desarrollos. Utilizando solo energía solar, estos investigadores han diseñado nuevos materiales capaces de extraer hidrógeno del agua. El proceso se basa en calentar materiales cerámicos a temperaturas elevadas, provocando la liberación de oxígeno, que luego reacciona con vapor de agua para generar hidrógeno.
En su reciente publicación en la revista Catalysis Today, el equipo presenta una nueva familia de materiales con estructuras porosas diseñadas para reactores solares, capaces de funcionar a temperaturas por debajo de los 1000 ºC, lo que supone una considerable mejora sobre las cifras tradicionales que oscilan entre 1300 y 1500 ºC. Estos materiales pertenecen a la familia de las perovskitas, conocidas por su movilidad de oxígeno, lo que les permite participar activamente en ciclos de reacciones químicas de división termoquímica del agua, con estabilidad y durabilidad.
La investigadora María Linares Serrano del GIQA, resalta la capacidad de estos ciclos para repetirse numerosas veces, lo que hace de esta técnica una opción prometedora para la producción continua de hidrógeno renovable. Además, la investigación ha probado estas perovskitas en formas más funcionales como pellets, espumas cerámicas y capas delgadas, optimizando el contacto con los gases y mejorando la transferencia de calor, incrementando así la eficiencia en la producción de hidrógeno.
Este avance no solo se traduce en un mejor rendimiento del proceso, sino que también se integra más fácilmente en reactores solares volumétricos, marcando un paso clave hacia una producción a gran escala de hidrógeno verde. Este desarrollo se vislumbra como un hito importante en el camino hacia soluciones eficientes y sostenibles, acercando a la realidad el sueño del hidrógeno verde como una opción accesible y renovable.
