
El trágico accidente ferroviario en Adamuz ha dejado un saldo provisional de 40 fallecidos y más de 150 heridos, según el último informe proporcionado este lunes. A pesar de las dificultades, 39 personas permanecen hospitalizadas, de las cuales 13 se encuentran en unidades de cuidados intensivos (UCI). El desastre ha movilizado a médicos y técnicos forenses de seis provincias andaluzas, junto con fuerzas de seguridad del Estado, para atender la crisis y gestionar las denuncias de desaparición. Hasta ahora, se han notificado 43 desapariciones en diferentes comandancias de la Guardia Civil en varias provincias españolas, aunque todavía no se ha aclarado cuántas personas permanecen no localizadas. El número de pasajeros involucrados en la colisión se estima en 527, superando las cifras oficiales de los dos trenes, el Iryo y el Alvia, que transportaban a 300 y 186 pasajeros respectivamente.
El Instituto de Medicina Legal de Córdoba está llevando a cabo las autopsias y la identificación de los cuerpos de las víctimas mortales, recibiendo hasta ahora 37 cadáveres. De ellos, 23 han sido sometidos a autopsia, y se ha logrado identificar plenamente a cinco personas mediante huellas dactilares. El proceso de rescate y recuperación de cuerpos continúa siendo complicado, con tres cuerpos recuperados y otros tres aún atrapados entre los escombros del tren Alvia. Las autoridades, incluyendo al consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, advierten que podrían encontrarse más víctimas a medida que avanzan las labores de extracción. La complejidad técnica para remover los dos coches siniestrados del terraplén sigue siendo un gran desafío, haciendo que tanto el Gobierno central como la Junta de Andalucía trabajen conjuntamente para superar las dificultades inherentes a la operación de rescate.
Leer noticia completa en El Pais.
