
El mercado automotriz español cerró el último año con un total de 1.148.650 turismos matriculados, destacándose Toyota como la marca más vendida y el Dacia Sandero como el modelo líder en ventas. Este incremento en las matriculaciones refleja una recuperación tras las caídas previas generadas por la pandemia y las interrupciones en la cadena de suministro. La preferencia del consumidor sigue inclinándose hacia los vehículos eficientes, una tendencia que ha favorecido a Toyota, reconocida por su amplia gama de modelos híbridos. La capacidad de ofrecer coches que combinen tecnología y sostenibilidad ha sido clave para mantener su posición destacada en el mercado.
El segmento de los vehículos enchufables mostró el crecimiento más rápido, impulsado por el creciente interés en la movilidad sostenible y el apoyo gubernamental a través de incentivos para coches eléctricos. Sin embargo, los híbridos ligeros y autorrecargables continúan liderando el mercado en términos de volumen, gracias a su combinación de eficiencia energética y autonomía, sin la necesidad de infraestructura de carga específica. Estos datos reflejan una evolución en las preferencias de los consumidores hacia alternativas más ecológicas, en sintonía con las tendencias globales y los compromisos para reducir las emisiones de CO2.
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