

Durante la temporada de verano, las altas temperaturas, la humedad y la reducción en la ingesta de líquidos aumentan significativamente el riesgo de infecciones urinarias, especialmente entre las mujeres, según advierte el Seguro Social de Salud (EsSalud). La institución alerta que estos factores crean condiciones propicias para la proliferación de bacterias en las vías urinarias, lo que puede derivar en molestias y complicaciones de salud si no se toman las precauciones adecuadas.
Las autoridades sanitarias explican que la exposición prolongada al calor, combinada con hábitos como mantener ropa de baño húmeda después de disfrutar en la playa o la piscina, aumenta exponencialmente la posibilidad de desarrollar infecciones. La deshidratación, frecuente en estas épocas, reduce el volumen de orina y el efecto “limpia” del tracto urinario, facilitando la acumulación de bacterias que pueden ocasionar infecciones como cistitis, uretritis o incluso pielonefritis, que requiere atención médica urgente por el riesgo de daño renal permanente.
La doctora Valeria Linares Vega, uróloga del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen, señala que en las temporadas estivales es común que disminuya el consumo de líquidos, lo que contribuye a la deshidratación y al debilitamiento del mecanismo de eliminación natural de bacterias. A esto se suma que muchas personas permanecen con ropa húmeda, favoreciendo un ambiente cálido y húmedo ideal para el crecimiento bacteriano.
EsSalud recomienda a la población adoptar medidas preventivas para evitar complicaciones. Entre ellas, destaca la importancia de mantenerse bien hidratado, ingiriendo entre litro y medio y dos litros y medio de agua diario, ajustando la cantidad según las necesidades particulares de cada persona. También aconsejan cambiarse rápidamente de ropa de baño tras salir del agua y optar por prendas de algodón y holgadas que permitan la ventilación y mantengan la zona seca. La ropa ajustada y la retención de la orina, señala la institución, favorecen la proliferación de bacterias.
La detección temprana de síntomas es fundamental. Los signos principales de una infección urinaria incluyen ardor o dolor al orinar, necesidad frecuente de miccionar en pequeñas cantidades, dolor lumbar, fiebre, náuseas o vómitos. EsSalud enfatiza que responder a estos síntomas de forma inmediata puede evitar que la infección evolucione hacia escenarios más graves, como la inflamación de los riñones o la propagación en el sistema urinario.
La especialista también advierte sobre la importancia de evitar prácticas que puedan aumentar el riesgo, como el uso prolongado de ropa húmeda o ajustada y la postergación en acudir al médico ante cualquier signo de infección. La correcta higiene, la ingesta adecuada de líquidos y el cambio frecuente de ropa después del baño o la piscina son medidas sencillas que pueden marcar la diferencia.
El compromiso de EsSalud con la salud pública se refleja en la disponibilidad de servicios y asesoramiento en todo el país, buscando fortalecer la prevención y el autocuidado en estos meses críticos. La entidad recuerda a la población que la atención oportuna y los hábitos saludables son claves para mantener una buena salud durante el verano, evitando molestias que pueden afectar significativamente la calidad de vida si no se atienden a tiempo.
