
La iniciativa para reducir la jornada laboral en México a 40 horas semanales, impulsada por el Gobierno de Claudia Sheinbaum, avanza hacia su aprobación en el Senado. Desde mayo de 2025, se ha establecido una mesa de diálogo con diversas organizaciones para acordar la disminución gradual de la actual jornada laboral de 48 horas, vigente desde la Constitución de 1917. El plan propone una reducción de dos horas cada año a partir de 2027, esperando alcanzar las 40 horas para 2030. Esto permitirá a las empresas adaptar sus procesos sin comprometer la productividad. La medida, que beneficiará a 13,5 millones de trabajadores, ha sido bien recibida por distintas asociaciones civiles, aunque también existen voces que exigen una implementación más rápida.
Uno de los aspectos prioritarios de la reforma es garantizar dos días de descanso obligatorios por semana, una meta que aún enfrenta desafíos legales. La propuesta actual no modifica la disposición constitucional que permite solo un día de descanso por cada seis trabajados. Además, la reforma plantea un aumento en el máximo de horas extra permitidas por semana, elevándolo de la actual normativa de 9 horas a 12 horas, con medidas para asegurar una compensación justa. También se implementará un registro electrónico obligatorio para las empresas, con la intención de vigilar el cumplimiento de esta nueva normativa, cuyo primer ajuste comenzará en enero de 2027. A pesar de la controversia, los ajustes buscan equilibrar mejoras en las condiciones laborales con las necesidades empresariales.
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