
La Comunidad de Madrid ha dado un paso significativo en la internacionalización de su expertise en transporte urbano al colaborar nuevamente con las autoridades del transporte de Toronto, Canadá. Esta segunda intervención sigue a una primera colaboración en 2019 y refuerza el reconocimiento internacional de la experiencia y liderazgo del suburbano madrileño en la gestión de sistemas de metro ligero.
A finales de agosto y principios de septiembre, un equipo de expertos de Madrid se desplazó a la ciudad canadiense. Su misión: evaluar y optimizar los procedimientos de supervisión y mantenimiento de las instalaciones y equipos de control del sistema ferroviario. Durante su estancia, no solo compartieron conocimientos, sino también las mejores prácticas desarrolladas a lo largo de décadas de operación en la capital española.
En el centro de esta colaboración se encuentra una tecnología avanzada que permite la localización precisa y la gestión automatizada de convoyes, incrementando así la seguridad y la eficiencia del servicio. En Madrid, este sistema ya se encuentra en operación en las líneas 1, 6 y 7B de su red metropolitana, demostrando su eficacia en una de las infraestructuras ferroviarias más transitadas de Europa.
El intercambio con Toronto no es un caso aislado. En años recientes, Metro de Madrid ha compartido su valiosa experiencia con operadores de ciudades como Lisboa, Lima, Alejandría y Nueva York. Además, el metropolitano madrileño ha recibido la visita de 32 delegaciones tanto nacionales como internacionales solo en el primer semestre de 2026, interesadas en comprender el funcionamiento y modelo de gestión que ha permitido a Madrid consolidar un sistema de transporte subterráneo eficiente y seguro.
El Metro de Madrid, que cada día transporta a 2,5 millones de pasajeros, se erige como un referente mundial gracias a una rica historia de más de cien años. Esta vasta experiencia es lo que ahora Madrid comparte generosamente, en aras de contribuir al perfeccionamiento de otros sistemas de transporte urbano a nivel global, marcando una colaboración que, sin duda, continuará trayendo beneficios mutuos a las ciudades interconectadas.
