

En el reciente foro «Rehabilitar España: Barrios, Territorio y Futuro», llevado a cabo en Albacete bajo la presidencia de la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, se subrayó la importancia de la rehabilitación de viviendas y edificios. Durante el evento, el papel de la rehabilitación urbana fue resaltado como una estrategia esencial para la cohesión social y la resiliencia climática en el país, en un intento por consolidar un futuro más sostenible y equitativo.
La decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha, Elena Guijarro, fue una de las figuras destacadas del foro. Durante su intervención, enfatizó la importancia de un acompañamiento técnico adecuado y la necesidad urgente de simplificar los trámites administrativos para facilitar este proceso a nivel nacional. Guijarro insistió en que la rehabilitación debe verse como una inversión en lugar de un gasto, reconociendo el papel crucial de políticas como el Plan Estatal de Vivienda y las ayudas para entornos urbanos y rurales.
El evento, que congregó a representantes de diversas administraciones públicas, profesionales del sector y otros actores implicados, abordó cómo la rehabilitación se ha convertido en una herramienta vital para la reactivación económica post-pandemia. En este sentido, los fondos europeos han sido una pieza clave para consolidar iniciativas que han dinamizado el sector y que fueron ampliamente discutidas por Guijarro y otros panelistas.
La labor desarrollada por las oficinas de rehabilitación en Castilla-La Mancha fue otro de los puntos fundamentales abordados durante el foro. Gracias a estas oficinas, se ha facilitado el acceso a subvenciones y se ha brindado orientación tanto a ciudadanos como a empresas. Este respaldo técnico ha resultado esencial para el eficaz aprovechamiento de los fondos europeos y ha contribuido significativamente a disipar las dudas en torno al proceso de rehabilitación, reflejándose en resultados positivos.
Guijarro abogó por un enfoque global y planificado para abordar la rehabilitación, destacando herramientas como el libro del edificio existente y el futuro pasaporte del edificio. Estas herramientas permiten una identificación precisa de las necesidades estructurales y energéticas, asegurando intervenciones sostenibles y bien fundamentadas que mejoran el entorno urbano.
Uno de los desafíos más críticos identificados por la decana fue la complejidad administrativa que aún prevalece en el sector. Según Guijarro, resulta esencial estandarizar los criterios de los programas de ayudas y simplificar procedimientos para hacer la rehabilitación más accesible, especialmente en comunidades y municipios menos poblados. Esta simplificación contribuiría a una distribución más equitativa de las acciones de rehabilitación a lo largo del territorio español.
Finalmente, la decana reafirmó el firme compromiso del Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha en la promoción de la cultura de la rehabilitación y el asesoramiento técnico, buscando siempre mantener un estrecho vínculo con las administraciones y el sector en general. La colaboración entre administraciones, profesionales y ciudadanos ha sido, y seguirá siendo, crucial para el éxito de los programas de rehabilitación. “El desafío ahora es mantener este impulso, fomentar la demanda y asegurar que el proceso esté respaldado por equipos técnicos competentes”, concluyó Guijarro, quien ve en la rehabilitación un motor constante para la mejora urbana y social.
