

En el marco del Día Mundial del Sida, la Fundación Huésped dio a conocer el inicio de un estudio clínico internacional en Argentina que busca explorar una nueva alternativa para la prevención del VIH: una medicación en formato de PrEP oral, administrada una vez al mes. Este avance representa un paso más en la lucha contra una epidemia que, a pesar de los años, continúa siendo un desafío sanitario de gran magnitud en Argentina y en muchos países de la región.
La PrEP, o profilaxis preexposición, es un medicamento destinado a reducir significativamente el riesgo de contraer el virus del VIH en personas que aún no están infectadas pero que por su estilo de vida están expuestas a posibles contagios, ya sea por relaciones sexuales sin protección o uso de drogas inyectables. Asimismo, constituye una opción adicional para proteger a mujeres embarazadas y a sus bebés durante el embarazo y la lactancia, siempre que esté indicada y bajo supervisión médica.
El estudio, liderado en Argentina por la Fundación Huésped, involucra a unos 3.490 participantes en 16 países, incluyendo Estados Unidos, países latinoamericanos, asiáticos y africanos. En nuestro país, la investigación se centra en adultos mayores de 18 años, residentes en el Área Metropolitana de Buenos Aires, que se identifican como hombres que tienen sexo con varones, personas transgénero y no binarias. La finalidad es determinar si la administración mensual de una pastilla antirretroviral puede convertirse en una estrategia segura, eficaz y más fácil de acceder para quienes están en situación de riesgo.
En el escenario epidemiológico argentino, las cifras siguen siendo alarmantes. Según datos oficiales, alrededor de 140.000 personas viven con VIH en Argentina, de las cuales un 13% desconoce su diagnóstico y casi la mitad accede a tratamiento en etapas avanzadas de la infección. La transmisión por vía sexual sin protección continúa siendo la principal fuente de contagio, lo que hace urgente ampliar las estrategias preventivas.
El virus de inmunodeficiencia humana, si no es detectado a tiempo, puede evolucionar hacia el sida, una condición que compromete gravemente la salud e incluso puede ser mortal si no se recibe el tratamiento adecuado. Por ello, la detección temprana, mediante testeo frecuente y gratuito, y la utilización de herramientas preventivas como el preservativo y la PrEP, son fundamentales para contener la epidemia.
Desde la Fundación Huésped, se insiste en que contar con opciones variadas y seguras es clave para ampliar el acceso a la prevención y llegar a las personas que más lo necesitan. La campaña contempla la participación en la Semana Internacional de la Prueba del VIH, promoviendo la realización de test gratuitos, confidenciales y sin necesidad de orden médica en Argentina. Además, han desarrollado la aplicación «DÓNDE», que permite UBICAR centros de testeo y servicios de salud a través de geolocalización, facilitando aún más el acceso a quienes quieren cuidarse.
Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la organización denuncia que en 2025 el Estado argentino no destinará fondos específicos para la prevención del VIH, y que el presupuesto propuesto para 2026 implica un retroceso en la respuesta a la epidemia. La falta de inversión en programas de prevención, testeo y tratamiento podría derivar en un aumento de infecciones, diagnósticos tardíos, mayores desigualdades en el acceso a la salud y, a largo plazo, en costos más elevados para el sistema sanitario.
En este contexto, la comunidad científico-sanitaria reafirma la importancia de la detección temprana y la implementación de nuevas estrategias preventivas. La investigación que lidera la Fundación Huésped pretende aportar evidencia que facilite el acceso a nuevas opciones de protección, especialmente en poblaciones clave como las personas transgénero, no binarias y los hombres que tienen sexo con varones, sectores donde las tasas de infección siguen siendo elevadas.
La lucha contra el VIH requiere de un enfoque integral, que combine educación, prevención, testeo y acceso universal a tratamientos. A medida que la ciencia avanza, incorporar nuevas herramientas en los programas públicos será imprescindible para disminuir la incidencia del virus y acercarnos cada vez más a una realidad en la que esta enfermedad sea controlada y, eventualmente, eliminada.
