La docusèrie «Polis» de TV3, subvencionada por la conselleria d’Interior, ofrece una visión idealizada del trabajo cotidiano de los Mossos d’Esquadra, presentando a los policías como personas dedicadas y comprometidas. La serie se centra en mostrar el trabajo asistencial y cotidiano de los agentes, enfatizando sus aspectos más loables y evitando mostrar las dificultades y controversias que enfrentan en su trabajo. Esta omisión crítica ha generado la sensación de estar viendo un anuncio más que un documental imparcial. Sin embargo, a pesar de esta crítica, «Polis» ha logrado una notable audiencia, superando incluso el barómetro de éxito televisivo establecido por programas como el de David Broncano. Bajo la dirección de Bárbara Esteban y Carles Torras, la serie se esfuerza en mantener una narrativa positiva y accesible sobre los Mossos.
Constructivamente, «Polis» se articula en torno a tres elementos clave: testimonios de algunos policías seleccionados, secuencias filmadas en sus vehículos durante el servicio y la inclusión de testimonios personales de víctimas y delincuentes arrepentidos. Estos segmentos de historias humanas aportan una profundidad emocional que, a pesar de su dispersión dentro de la estructura de la serie, destacan como las partes más impactantes del metraje. Sin embargo, la razón de su inclusión puede parecer difusa, en especial cuando se utilizan para interrumpir la narrativa principal sin una conexión clara. La serie, con un título que juega entre la abreviación de policías y el concepto de comunidad, se propone ser un reflejo de la dedicación del cuerpo policial, aunque resulta evidente que su enfoque está cuidadosamente orientado a realzar sus aspectos más positivos.
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