

En un movimiento estratégico que marca un nuevo capítulo en su historia, el Consejo de Administración de SIX ha anunciado la designación de André Helfenstein como próximo presidente, cargo que asumirá a partir del 1 de enero de 2026. Este nombramiento llega en un momento clave para la entidad, en medio de importantes cambios en su liderazgo tras la decisión de Thomas Wellauer de no buscar la reelección.
Thomas Wellauer, quien ejerció como presidente desde 2020, ha sido una figura central en la evolución de la compañía durante una época de desafíos económicos y políticos. Tras cinco años al frente del Consejo, dejará su cargo a finales de 2025, aunque continuará como miembro del mismo hasta mayo de 2026. Este lapso adicional permitirá garantizar una transición fluida en la gobernanza de la entidad.
Helfenstein, con una intensa trayectoria al mando de importantes organizaciones, no es ajeno al entorno directivo de SIX. Formando parte del Consejo de Administración desde 2020, su liderazgo en Credit Suisse (Suiza) AG entre 2020 y 2024, donde define las directrices operacionales del grupo, resalta como uno de sus logros más notables. Su sólida experiencia en el sector bancario y consultoría, destacando su paso por Boston Consulting Group, lo posiciona como una elección natural para guiar a SIX en esta nueva era.
En sus declaraciones, Wellauer reflejó satisfacción por el trabajo realizado y manifestó su optimismo respecto al futuro. «Ha sido un privilegio dirigir SIX y contribuir a su crecimiento durante tiempos complejos», señaló, a la vez que expresó su plena confianza en el recién nombrado presidente. Helfenstein, por su parte, se mostró entusiasta respecto al reto que representa liderar el consejo. «Estoy muy contento de asumir la presidencia y agradezco enormemente la confianza que me han depositado mis compañeros del Consejo», declaró.
Sus palabras también enfatizaron el papel crucial que juega SIX dentro del mercado financiero suizo, comprometiéndose a trabajar de cerca con la Junta para mantener y mejorar el valor ofrecido a clientes y accionistas. Este cambio en la cúpula directiva se percibe como un paso estratégico para la organización, en busca de consolidar su posición en un competitivo mercado global.
