

Esta mañana en Madrid, Ana Botín ha finalizado la presentación del Informe CYD 2025, un evento significativo que contó con la colaboración del físico y neurocientífico Mariano Sigman y la moderación del periodista Rubén Amón. Durante la jornada, Botín subrayó el papel crucial de las universidades en la mejora de la empleabilidad en un mundo laboral cada vez más cambiante, así como la urgente necesidad de intensificar su financiación, competitividad a nivel internacional y habilidad para transferir conocimiento.
El Informe CYD 2025 proporciona un análisis exhaustivo del sistema universitario español, abordando temas como la gobernanza, la financiación y el talento, y cómo estos influyen en la sociedad. A pesar de un incremento en el gasto universitario público, el informe revela que este se sitúa en un 0,75% del PIB durante 2022, una cifra distante del objetivo del 1% para el año 2030. Además, subraya que las universidades públicas aún no han alcanzado los niveles de financiación previos a la crisis de 2009.
En su intervención, Botín destacó el papel esencial que deben desempeñar las universidades en la vanguardia de los desafíos que plantea la inteligencia artificial (IA). Esta tecnología, afirmó, tiene el potencial de multiplicar la productividad, pero exige un cambio cultural profundo que las universidades deben liderar, afirmando: «Si cambiamos la forma en que aprendemos, cambiaremos la forma en que trabajamos».
Por su parte, Mariano Sigman, señaló que la IA supone un punto de inflexión para la educación, cuestionando las tradicionales estructuras del conocimiento. En un contexto tan volátil, remarcó la importancia de preparar a los estudiantes para un futuro incierto donde las habilidades interpersonales y la adaptabilidad serán imprescindibles.
El informe también destaca la creciente diversidad en el sistema universitario español, aunque observa una falta de especialización estratégica entre las diferentes instituciones. Se enfatizó la importancia de la colaboración entre universidades y empresas como un camino para enfrentar los desafíos futuros.
La clausura, que tuvo lugar en un entorno que reunió a figuras destacadas del ámbito académico y empresarial, reafirmó el compromiso de la Fundación CYD con la promoción de la colaboración entre la academia y el sector empresarial. Esta unión busca potenciar el desarrollo económico y social en España, poniendo de manifiesto la relevancia de las universidades en este proceso transformador.
