
En el reciente Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, siete ministros económicos de la región se reunieron en un encuentro similar al prestigioso Davos, con el objetivo de abordar los desafíos económicos comunes que enfrenta la región. Un tema recurrente en las discusiones fue el estancamiento en el crecimiento económico, que ha resultado en un incremento en la vulnerabilidad frente a choques externos. En el panel, expertos y funcionarios coincidieron en que, aunque la inflación ha disminuido en los últimos años, el crecimiento en América Latina y el Caribe sigue siendo inferior al del promedio mundial. Este período de crecimiento bajo, que data de 2015, es el más prolongado desde la década de los 80. Los responsables destacaron la importancia de implementar estrategias para reducir la deuda y elevar el crecimiento, a fin de fortalecer la resiliencia económica ante situaciones imprevistas.
Entre los debates, el impacto del cambio climático emergió como una preocupación crucial, especialmente para países como Jamaica, donde los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más devastadores y frecuentes. La adaptación a estos choques ambientales es una tarea urgente que ha llevado a algunos países a incorporar cláusulas de suspensión de pagos de deuda en caso de desastres naturales. Paralelamente, los ministros compartieron las estrategias de éxito adoptadas en sus respectivos países para promover el crecimiento económico sostenible. Desde promover la diversificación económica en Trinidad y Tobago, hasta reforzar sectores vulnerables en Ecuador, las medidas varían, pero comparten un objetivo común: crear economías más robustas y menos dependientes de sectores volátiles. La colaboración y el intercambio de experiencias se presentan como herramientas clave para vencer los complejos retos que la región afronta.
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