
El líder de Se Acabó La Fiesta (SALF), Luis ‘Alvise’ Pérez, negó este lunes ante el Tribunal Supremo haber hostigado a los eurodiputados Diego Solier y Nora Junco, quienes rompieron con el partido tras las elecciones europeas de 2024. Pérez, investigado por revelación de secretos y acoso en redes sociales, aseguró que sus mensajes en Telegram, donde divulgó datos personales de los políticos, fueron meramente discrepancias políticas, descartando cualquier intención de acoso. Los eurodiputados, representados por el abogado Guillermo Ruiz Blaiz, aseguran sentirse amenazados por la supuesta campaña de hostigamiento, lo que les ha llevado a modificar sus rutinas personales y profesionales.
El Tribunal Supremo observa una posible «intención voluntaria y consciente» de Pérez para comprometer la vida cotidiana de Solier y Junco, a raíz de sus declaraciones públicas. Tras romper con SALF en mayo de 2025, los eurodiputados se unieron al grupo parlamentario Conservadores y Reformistas Europeos. Alvise continúa bajo investigación, pendiente de la retirada de su inmunidad parlamentaria para ser formalmente imputado. Otros casos legales lo rodean, incluyendo acusaciones de acoso en redes, difusión de información falsa y presunta financiación ilegal de su partido, lo que pone en tela de juicio el futuro de su carrera política y la estabilidad de su movimiento.
Leer noticia completa en El Pais.
