

En un acto cargado de simbolismo y apoyo, José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, se unió hoy a la concentración organizada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) frente al emblemático Palacio de Cibeles. Esta iniciativa buscó enviar un mensaje de solidaridad y respaldo a la ciudad autónoma de Ceuta, en respuesta a la crisis migratoria que ha sacudido sus fronteras los días 30 y 31 de julio, con la entrada masiva e irregular de miles de personas.
En su intervención, Martínez-Almeida, flanqueado por miembros del equipo de Gobierno municipal, enfatizó la unificación y fortaleza de España. «Ceuta no está sola», proclamó, asegurando que la soberanía española de la ciudad autónoma «no se cuestiona» y resaltando que Ceuta «es y será siempre España». Estas palabras resonaron con gran fuerza, reafirmando el compromiso de Madrid con los ceutíes en un momento tan crítico.
El alcalde no solo se limitó a mostrar su apoyo, sino que también dedicó palabras de gratitud a los profesionales y servidores públicos. Destacó su labor esencial en estos días de tensión, reconociendo su esfuerzo para mantener la seguridad, asegurar los servicios básicos y fomentar la convivencia en un entorno tan desafiante.
La reacción de la sociedad ceutí también fue objeto de elogio. Almeida puso en valor la serenidad, responsabilidad y solidaridad que han demostrado los ciudadanos de Ceuta ante una situación excepcional. Esta respuesta ciudadana es, según el alcalde, un ejemplo de cómo debe afrontarse la adversidad, con respeto y cooperación.
Finalmente, hizo hincapié en la importancia de una convivencia pacífica y respetuosa, condenando cualquier forma de odio, racismo o división. En sus declaraciones, Martínez-Almeida apeló a la necesidad de una respuesta conjunta de Estado. Llamó a la colaboración de todas las administraciones para lograr que Ceuta recupere la normalidad con prontitud y efectividad.
En tiempos donde la unidad y la cooperación son más necesarias que nunca, el acto concluyó con la firme convicción de enfrentar los retos con un espíritu de colaboración y compromiso mutuo, reafirmando una vez más que en la adversidad, Ceuta y su gente no están solos.
