Alberto Sanchis, el destacado arquitecto valenciano, es recordado por sus innovadores diseños en urbanizaciones cooperativas, que buscaban no solo la funcionalidad sino también fomentar la convivencia y la interacción social. Desde su casa en El Puig, Sanchis observaba cómo la vida fluía en los espacios que él concibió, ahora ocupados por los nietos de los primeros cooperativistas. Esta legacía de luz y vida comunitaria es celebrada en una exposición en el Colegio Territorial de Arquitectos de València, que permanecerá abierta hasta el 16 de febrero. La muestra presenta una serie de obras que destacan por la entrada masiva de luz natural, un distintivo en sus diseños, desde cooperativas hasta colegios y edificios públicos.
El enfoque de Sanchis para el diseño partía del diálogo y la comprensión de las necesidades de los futuros habitantes, un concepto al que se refiere con el término valenciano «raonar», que significa razonar o dialogar. Este proceso le llevó a ser considerado un pionero en el desarrollo de cooperativas en Valencia, un reconocimiento conferido tiempo después de su ejecución, y cuyo impacto fue tal que incluso fue visitado por figuras históricas como Santiago Carrillo. Además de sus obras arquitectónicas, la exposición destaca su metodología, su legado familiar y profesional, y detalles únicos de su diseño, como las “barandillas exentas” y las innovadoras “velas” para maximizar la luz natural. Esta introspección en su vida y obra ha sido organizada por su hijo, Pablo Sanchis, quien junto a David Estal, comisaria una colección que incluye planos, fotografías y un manual práctico, legado por la familia al Colegio de Arquitectos.
Leer noticia completa en El Pais.
