El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, sostuvo una conversación telefónica con su homólogo venezolano, Yván Gil, para dar la bienvenida al anuncio de una amnistía general para presos políticos en Venezuela, considerada un paso significativo en el proceso de transición del país sudamericano. La iniciativa, liderada por Delcy Rodríguez, presidenta encargada, fue bien recibida por España, que se mostró dispuesta a respaldar a Venezuela en esta nueva etapa. Esta comunicación marca el primer contacto entre los diplomáticos de ambos países tras la captura del jefe de Estado de facto, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos, un evento que ha alterado drásticamente la situación política en Venezuela desde enero.
A pesar de no reconocer la legitimidad del Ejecutivo de Delcy Rodríguez, al igual que con el régimen de Maduro, el Gobierno español ha mantenido abierta la comunicación, reiterando su oferta para facilitar el diálogo entre el debilitado régimen chavista y la oposición democrática. José Manuel Albares ha subrayado la importancia de que una solución a la crisis política venezolana surja de un acuerdo entre los propios venezolanos, evitando imposiciones externas que puedan generar inestabilidad regional. La embajada española en Caracas ha jugado un papel crucial en estos esfuerzos de mediación, complementados por gestiones del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, lo que ya ha permitido la liberación de varios prisioneros con ciudadanía española antes del anuncio de la amnistía.
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