
Un reciente informe publicado por la Federación Internacional de Periodistas (FIP) destaca una alarmante cifra: durante 2025, 128 periodistas y profesionales de los medios de comunicación fueron asesinados en el ejercicio de su labor. Este informe subraya la creciente inseguridad que enfrenta el gremio periodístico a nivel global, y pone de manifiesto la urgente necesidad de medidas protectoras para quienes se dedican a informar a la sociedad.
En respuesta a esta situación, la organización ha hecho un llamamiento contundente a los Estados miembros de las Naciones Unidas para que adopten con urgencia la Convención Internacional sobre la Seguridad y la Independencia de los Periodistas. Esta iniciativa pretende establecer un marco jurídico sólido que garantice la protección y el respeto a la labor informativa, asegurando que los periodistas puedan desempeñar su trabajo sin temor a represalias o violencia.
La cifra de asesinatos en 2025 no solo ilumina el peligro constante al que se enfrentan estos profesionales, sino que también representa un llamado a la reflexión para los gobiernos y las instituciones internacionales. En muchos países, la impunidad sigue siendo la norma, y los autores de ataques contra periodistas rara vez enfrentan las consecuencias de sus acciones. Esta realidad perpetúa un ciclo de violencia y censura que obstruye el libre flujo de información, esencial para el funcionamiento de cualquier sociedad democrática.
Al abogar por la adopción de la Convención, la FIP busca no sólo protección física para los periodistas, sino también el reconocimiento de su rol como pilar fundamental en la construcción de sociedades informadas y transparentes. La implementación de este marco legal podría representar un avance significativo en el combate contra la violencia y la impunidad, brindando un entorno más seguro para la práctica del periodismo.
La comunidad internacional, organizaciones de derechos humanos y colectivos de periodistas han mostrado un apoyo creciente a esta iniciativa, destacando la necesidad de acciones concretas y coordinadas que salvaguarden la libertad de expresión. En este sentido, la aceptación de la Convención por parte de las Naciones Unidas podría ser un paso decisivo hacia la protección efectiva de los profesionales de los medios en todo el mundo.
La escalada de atentados y amenazas contra periodistas subraya la vital importancia de la solidaridad global y del compromiso de los estados para salvaguardar el derecho a la información. La adopción de medidas firmes y coordinadas es esencial para garantizar que el periodismo pueda continuar desempeñando su papel crucial en la búsqueda de la verdad y la rendición de cuentas.
Nota de prensa de Asociación Prensa Madrid.
