

Aire Cloud ha dado un paso significativo en la evolución de su plataforma al anunciar la apertura de una segunda región en Albasanz, dentro del datacenter de Madrid, conectada a través de su propia red de fibra óptica. Este movimiento no solo incrementa la capacidad, sino que reestructura la arquitectura cloud de la compañía, enfocándose en la redundancia geográfica, mayor control sobre los datos y servicios orientados a la continuidad del negocio.
Esta actualización llega en un contexto donde las empresas españolas buscan independizarse de los grandes proveedores internacionales sin sacrificar la avanzada disponibilidad que ofrecen. Hasta ahora, contar con una nube que garantice separación geográfica efectiva en España no era una opción sencilla. Con esta iniciativa, Aire propone una alternativa nacional para partners, MSPs, administraciones y organizaciones que necesitan resiliencia tecnológica y cercanía operativa con un interlocutor único.
La nueva región de Albasanz, descrita por Aire como una cloud completa e independiente, está equipada con su propio stack de computación, almacenamiento y red, conectada a la región existente por una infraestructura de fibra interna, lo que asegura que el tráfico y los datos permanezcan dentro de su red. Este modelo permite a las empresas desplegar esquemas de alta disponibilidad real, fundamentales para sectores donde una interrupción del servicio puede ser crítica.
Esta actualización es especialmente relevante para sectores como sanidad, servicios financieros, industria y administración pública, donde la caída del servicio puede traer consecuencias operativas y regulatorias. También es atractiva para medianas empresas que deben elegir entre una nube local con menor redundancia o un proveedor internacional más complejo y costoso.
Otro componente destacado de la actualización es el servicio de Disaster Recovery basado en Commvault. Esta herramienta permite replicar backups y cargas de trabajo entre las dos regiones de forma continua y automatizada, asegurando que, en caso de incidente grave, la infraestructura se recupere rápidamente mediante procesos orquestados de failover. Aire busca responder a una demanda de partners para ofrecer DR como un servicio tangible dentro de su catálogo.
Además, Aire ha incorporado Object Storage compatible con S3 en ambas regiones, diseñado para grandes volúmenes de datos y casos de uso como archivado, data lakes, aplicaciones cloud nativas y estrategias de protección de datos.
La versión 7.4.0 introduce también High Speed Gen2, una nueva gama de computación basada en procesadores Intel Xeon Gold, balanceando rendimiento, estabilidad y coste, especialmente orientada a MSPs y proveedores que administran múltiples máquinas virtuales.
Las mejoras operativas incluyen Cinder Backup para copias de seguridad de volúmenes, Direct Connect para conectividad privada sin pasar por Internet pública y herramientas de presupuestación y gestión comercial del canal. Estos cambios, aunque menos llamativos que la segunda región, son cruciales para quienes gestionan servicios cloud.
En conjunto, Aire Cloud no solo está ampliando su capacidad cloud, sino que está estableciendo una plataforma para la resiliencia empresarial, apoyándose en infraestructura propia y una red de fibra integrada, diferenciándose de modelos más fragmentados con dependencia de terceros. En un mercado que aún demanda nubes con mayor control local y soporte cercano, esta actualización tiene el potencial de convertirse en un nuevo estándar de alta disponibilidad y recuperación ante desastres. La tecnología ya está lista; el desafío será que partners y clientes adopten y estandaricen esta doble región en sus arquitecturas.
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