

El consumo de creatina entre adolescentes estadounidenses casi se duplicó entre 2019 y 2024, al tiempo que el uso de esteroides se redujo a la mitad. Eso se desprende de un estudio publicado en la revista Annals of Epidemiology con una muestra de casi 875.000 estudiantes de octavo, décimo y duodécimo grado, uno de los análisis más amplios realizados sobre hábitos de suplementación en este grupo de edad.
Los datos son concretos: entre los chicos, el uso de creatina pasó del 9% al 17%. Entre las chicas, del 1% a más del 3%. En cuanto a los esteroides, el porcentaje cayó por debajo del 1% frente al 2% registrado en años anteriores. El cambio es llamativo tanto por su rapidez como por la diferencia de trayectoria entre ambos productos.
Los investigadores apuntan al ascenso de las redes sociales y a tendencias como el looksmaxxing —la cultura de la mejora física y estética como atractivo personal— como factores que explican el cambio. Instagram y TikTok han normalizado los suplementos legales entre los jóvenes, que los ven como una alternativa accesible y menos arriesgada que los esteroides para mejorar su apariencia y rendimiento deportivo.
La creatina es un compuesto de aminoácidos (arginina, glicina y metionina) que el cuerpo produce de forma natural y que facilita la producción rápida de energía y la recuperación muscular tras el ejercicio intenso. No provoca directamente el aumento de masa muscular, pero sí mejora el rendimiento en entrenamientos de fuerza. Su uso está extendido entre deportistas adultos y, aunque no se considera peligrosa cuando se usa con supervisión, los expertos advierten que en adolescentes siempre debe estar acompañada de orientación profesional.
Los especialistas señalan que la creatina no es el problema central, sino el patrón de conducta que puede acompañar a su uso: consumo excesivo de bebidas energéticas, otros suplementos sin control o, en los casos más extremos, el salto a sustancias más peligrosas cuando los resultados no llegan. La presión por alcanzar determinados estándares de imagen corporal, amplificada por las redes, es el factor que los investigadores consideran más preocupante a largo plazo.
El estudio muestra que el descenso en el uso de esteroides es una buena noticia, pero que el aumento de la suplementación no supervisada en menores merece atención. Los profesionales de la salud, junto con docentes como los que trabajan en centros de secundaria, tienen un papel clave en trasladar información objetiva a los jóvenes sobre hábitos saludables y los riesgos de la suplementación sin control.
El Hospital Infanta Leonor, referente de salud pública en Madrid, es uno de los centros donde los profesionales abordan estas tendencias desde la perspectiva clínica, especialmente en sus servicios de medicina deportiva y pediatría.
Un estudio publicado en Annals of Epidemiology con 875.000 estudiantes de EE.UU. muestra que el uso de creatina casi se duplicó entre 2019 y 2024: del 9% al 17% en chicos y del 1% al 3% en chicas.
La creatina no se considera peligrosa cuando se usa con supervisión adecuada. Los expertos advierten, sin embargo, que el uso no supervisado en adolescentes puede abrir la puerta a conductas más arriesgadas.
El estudio registra una caída a menos del 1% en el consumo de esteroides, frente al 2% anterior. Los investigadores atribuyen el cambio, en parte, a la mayor conciencia sobre sus riesgos y a la disponibilidad de alternativas como la creatina.
El looksmaxxing es una tendencia en redes sociales que promueve la mejora estética y física como parte del atractivo personal, con fuerte presencia en Instagram y TikTok entre el público joven.
