
Las alfombras rojas y los desfiles de moda se han convertido en escaparates de las tendencias que dominarán la temporada, destacando elementos como las sofisticadas transparencias, los vestidos de princesa y el uso audaz de plumas. Sin embargo, en el terreno de la belleza, se aprecia un viraje hacia un estilo más oscuro que retoma influencias del grunge de los años 90, el glam rock de los 80 y la estética Tumblr de la década del 2010. Esta tendencia se traduce en maquillajes intensos y peinados de gran volumen, donde la perfección queda en un segundo plano y el look desenfadado se erige como el preferido de la temporada.
Un claro ejemplo de esta nueva tendencia se observó en la reciente alfombra roja de los Premios Oscar, donde Kim Kardashian se convirtió en la máxima exponente de lo que se conoce como el «look effortless». Con una melena midi desestructurada, la empresaria desafió las convenciones de los peinados pulidos y elaborados, promoviendo la idea de que el caos puede ser «cool». Esta transformación estética, vinculada al movimiento renovado del Indie Sleaze, ha encontrado su camino desde las pasarelas hasta la cultura popular, con marcas como Prada y Chanel a la cabeza, confirmando que, para este 2026, el cepillo tiene menos protagonismo que nunca.
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