

Madrid, 29 de enero de 2026.- En un esfuerzo por abordar las secuelas mentales de los desastres naturales, el Ministerio de Sanidad, junto con la Conselleria de Sanidad de la Comunitat Valenciana y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública, ha iniciado un estudio pionero para evaluar el impacto psicológico de la DANA de octubre de 2024 en la población valenciana.
Este fenómeno meteorológico, que golpeó especialmente al este y sur de España, dejó una honda huella en la provincia de Valencia, afectando a un millón de personas de 74 municipios, con cuantiosos daños materiales y pérdidas de vidas humanas. Las consecuencias de tales catástrofes trascienden lo físico, incrementando el riesgo de trastornos como la ansiedad, depresión y estrés postraumático. El estudio pretende fundamentar futuras intervenciones sanitarias, inspirándose en iniciativas similares a nivel internacional, como el estudio británico sobre inundaciones y salud mental.
El objetivo principal de esta investigación es caracterizar el impacto emocional de la DANA, estableciendo una base empírica que permita diseñar estrategias de atención y control adecuadas. Se busca, además, identificar la prevalencia de estos trastornos según la exposición al evento y los factores asociados, como características personales y contextuales.
El diseño del estudio contempla una cohorte prospectiva con un seguimiento de tres años, comenzando aproximadamente un año después de la DANA. Involucrará a residentes mayores de cinco años en áreas gravemente afectadas, unas 608.772 personas repartidas en 37 municipios y 4 pedanías clasificadas como de impacto medio y alto.
Para llevar a cabo el análisis, el Instituto Valenciano de Estadística ha ejecutado un muestreo aleatorio estratificado, seleccionando a 8.153 adultos y 2.718 menores de 23.318 hogares. Los participantes recibirán una invitación para contribuir al estudio, con entrevistas presenciales o telefónicas.
Los cuestionarios, adaptados para adultos y menores, recopilarán información sobre salud, calidad de vida, y variables contextuales relacionadas con la inundación. Los resultados aportarán un conocimiento preciso sobre el efecto emocional de las inundaciones, fortaleciendo la capacidad de respuesta ante desastres naturales.
Este proyecto subraya la importancia de la vigilancia de la salud mental en contextos de catástrofes medioambientales, un aspecto crucial en la era del cambio climático. Al proporcionar evidencia local, se reforzarán las políticas de prevención y atención en salud pública, configurando una respuesta más eficaz ante fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes y devastadores.
Fuente: Ministerio de Sanidad
