

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) aprobó el 22 de mayo en Madrid los criterios de reparto de los fondos destinados a salud mental y prevención del suicidio para 2026. En total, 39 millones van al Plan de Acción de Salud Mental y 17,83 millones al Plan de Acción para la Prevención del Suicidio, lo que suma 56,83 millones de euros.
Las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) deberán justificar sus proyectos mediante memorias técnicas y económicas. Los criterios obligatorios incluyen la orientación comunitaria, la garantía de derechos humanos y la equidad, con un enfoque centrado en la persona dentro de su entorno social y familiar.
Son financiables los centros de día, los equipos móviles de atención comunitaria, la hospitalización domiciliaria y los proyectos en barrios y comunidades locales. No recibirán fondos los proyectos orientados solo a aumentar camas hospitalarias ni las reformas estructurales. Tampoco se financiarán prácticas coercitivas que restrinjan derechos.
El CISNS impulsa los modelos de “puertas abiertas” en hospitales y la reducción del uso de contenciones mecánicas. Los proyectos deberán incluir procesos participativos en los que tanto usuarios como familias puedan evaluar las intervenciones. Los colectivos prioritarios en equidad son las personas en situación de sinhogarismo, los menores bajo protección estatal y las mujeres víctimas de violencia de género.
Las medidas se enmarcan en la Estrategia de Salud Mental 2022-2026. El Gobierno ya había avanzado que destinaría 56,8 millones a reforzar la salud mental y la prevención del suicidio en 2026; la reunión de este jueves concretó los criterios de distribución entre territorios. En marzo, el Consejo de Ministros también aprobó medidas en este ámbito, recogidas en anteriores notas de prensa del Ministerio de Sanidad.
56,83 millones en total: 39 millones para el Plan de Acción de Salud Mental y 17,83 millones para el Plan de Acción para la Prevención del Suicidio.
Centros de día, equipos móviles de atención comunitaria, hospitalización domiciliaria y proyectos en barrios o comunidades locales. No se financian proyectos que solo aumenten camas ni reformas estructurales hospitalarias.
Personas en situación de sinhogarismo, menores bajo protección estatal y mujeres víctimas de violencia de género, entre otros grupos vulnerables con necesidades específicas en salud mental.
En la Estrategia de Salud Mental 2022-2026, el plan marco del Ministerio de Sanidad para mejorar la atención en salud mental en España con criterios de derechos humanos y equidad.
Fuente: Ministerio de Sanidad (nota original)
