José Luis Rodríguez Zapatero ha regresado a la palestra política en un acto del PSOE en León con el objetivo de desafiar la larga hegemonía del PP en Castilla y León, donde gobierna desde 1987. El expresidente, apelando a su legado y carisma, apoyó fervientemente al aspirante socialista Carlos Martínez en su carrera para presidir la Junta, en un mitin en el que también se recordó el eslogan «No a la Guerra» en un contexto de tensiones internacionales. Zapatero defendió la soberanía española en la negativa de Pedro Sánchez a permitir el uso de bases militares en España para operaciones de EE. UU., destacando el papel del gobierno español en la defensa de la legalidad internacional. En medio de su discurso, trazó paralelismos entre su firme postura en el pasado contra la guerra de Irak y la situación actual, subrayando su crítica hacia lo que calificó como acoso al pueblo iraní.
El evento marcó el retorno de Zapatero tras su reciente participación en una comisión del Senado sobre el caso Plus Ultra, en la que negó cualquier conducta indebida. A pesar de las controversias, su presencia fue recibida con entusiasmo por los asistentes, quienes celebraron su inquebrantable lealtad al PSOE. En el mitin también se enfatizó su contribución a la paz en España, al recordar la desaparición de la violencia de ETA durante su mandato. A lo largo de su intervención, Zapatero confrontó a los adversarios políticos, incluyendo a Unión del Pueblo Leonés (UPL), que ha ganado terreno en León. En su defensa del socialismo leonés, aseguro que el PSOE es el verdadero representante del leonesismo, en contraste con los competidores locales, y destacó su compromiso histórico con la región desde su afiliación en 1978.
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