

El consorcio industrial tecnológico español, compuesto por Amper, Yainfe Recycling, Zener y Master Battery, ha firmado un acuerdo para llevar a cabo el proyecto «Huella Cero Yainfe», una iniciativa que busca adecuarse a las normativas de la Unión Europea sobre emisiones de CO₂ y resiliencia energética. Este proyecto marca un hito en la descarbonización de la industria pesada europea, al transformar la planta de Yainfe Recycling en una instalación autosuficiente y con emisiones netas cero de carbono, operando de manera ininterrumpida las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
En sintonía con el programa NextGenerationEU y la transición hacia un modelo más respetuoso con el medio ambiente, el proyecto contempla la creación de un sistema energético industrial que incorpora tecnologías de vanguardia en un entorno con 24/7 operatividad. Entre sus componentes, se incluye una planta fotovoltaica de 2 MWp de energía solar, un sistema de baterías BESS de entre 10 MW a 20 MWh, un gasificador industrial que procesará 5.000 toneladas de residuos plásticos al año para generar biocarburante, y un avanzado sistema de gestión energética digital 5.0, que coordinará la operación de la planta.
El impacto ambiental del proyecto será significativo, ya que se estima una reducción de entre 1.200 y 1.500 toneladas de CO₂ al año. Además de proporcionar una solución innovadora para la reutilización energética de residuos, también disminuye la dependencia de la red eléctrica. Esto posiciona a Yainfe como líder europeo en soluciones energéticas híbridas para el reciclaje.
En cuanto al papel de las empresas del consorcio, Amper liderará la coordinación general y desarrollará el sistema de gestión avanzada y la tecnología BESS, el Grupo Zener se encargará de la ingeniería e instalación de la planta fotovoltaica y el sistema BESS, Master Battery fabricará la tecnología BESS y ofrecerá soporte técnico especializado, mientras que Yainfe Recycling gestionará la operación de la planta y el proceso de gasificación.
Con una inversión inicial de casi 13 millones de euros, esta primera fase del proyecto no solo destaca por su innovación sino también por su sólido enfoque en la sostenibilidad. Se proyecta que el modelo sea replicable en otros sectores industriales intensivos en energía, como los sectores químico, alimentario y metalúrgico, proporcionando una hoja de ruta hacia una industria más ecológica y sostenible.
