El pánico se ha apoderado de los mercados globales tras el desplome de Wall Street, que ha vivido su semana más negra desde la pandemia. La caída ha sido impulsada por la incertidumbre que rodea la nueva ofensiva arancelaria encabezada por el expresidente estadounidense Donald Trump. Los tres principales índices de Estados Unidos han registrado cifras históricas de pérdidas. Este viernes, el Dow Jones cayó un 5,50 %, el S&P 500 un 5,97 % y el Nasdaq un 5,82 %. A lo largo de la semana, el Nasdaq acumuló una pérdida del 10,02 %, el S&P 500 del 9,08 % y el Dow Jones del 7,86 %.
El motor de este turbulento escenario ha sido el anuncio de nuevos aranceles por parte de Trump, que ha encendido las tensiones de una guerra comercial abierta. Como respuesta, China ha impuesto un arancel del 34 % a todos los bienes estadounidenses, a partir del próximo 10 de abril, y ha exigido a Estados Unidos que retire sus medidas “unilaterales”.
La situación ha desatado el miedo entre los inversores, reflejado en un aumento del índice de volatilidad VIX hasta los 45,56 puntos, su nivel más alto desde agosto. Según Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, la economía global se enfrenta a un futuro incierto. Expertos de Link Securities critican la gestión de los aranceles por parte de la administración estadounidense, que ha alimentado el nerviosismo del sector financiero.
Desde el Air Force One, Trump ha declarado que está dispuesto a negociar, siempre y cuando reciba ofertas «fenomenales» de sus socios comerciales. Por otro lado, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, ha alertado del impacto inflacionario de los aranceles y ha sugerido que podría ser necesario un recorte de los tipos de interés para mitigar el impacto económico. La probabilidad de una rebaja en junio ha escalado al 95 %, según indican los futuros de los fondos federales.
En medio de este caos, el informe de empleo de marzo, que mostró la creación de 228.000 nuevos puestos de trabajo, ha sido insuficiente para calmar los ánimos en Wall Street. Los efectos de los aranceles, según Ozkardeskaya, se sentirán en breve y el empleo manufacturero no verá resultados inmediatos.
El Nasdaq 100 ha confirmado pronósticos negativos al perforar sus mínimos anuales y alejarse de su media de 200 sesiones. La tensión comercial también ha afectado a otros mercados. El petróleo Brent y el West Texas han caído significativamente, mientras el euro se ha depreciado frente al dólar. Sin embargo, el bitcoin ha experimentado un alza, interpretada por algunos analistas como un refugio seguro frente al caos bursátil.
Pese a la situación actual, algunos expertos advierten que una corrección técnica podría eventualmente desembocar en un rebote del mercado. El mensaje es claro: la guerra comercial es una amenaza tangible que ya está afectando a la economía global. Con los aranceles chinos programados para entrar en vigor el 10 de abril, los inversores se encuentran a la expectativa, en medio de una atmósfera de creciente incertidumbre.