
Ante el previsible incremento de asistencias durante los meses de otoño, el Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa ha reforzado su servicio de Urgencias con el objetivo de garantizar una atención más rápida, eficaz y personalizada. El centro madrileño ha puesto en marcha circuitos asistenciales específicos y un protocolo de consultas rápidas que permiten reducir significativamente los tiempos de espera, situando la atención médica inicial en menos de 14 minutos de media.
La clave de esta mejora radica en la implantación de circuitos como el Código Infarto o el Código Sepsis, fundamentales en patologías tiempo-dependientes. Estos procedimientos permiten agilizar la respuesta ante casos graves y mejorar tanto el pronóstico como la supervivencia de los pacientes. “Los adultos son evaluados en triaje en poco más de seis minutos y reciben una primera valoración médica en menos de 14 minutos. En pediatría, el tiempo se reduce a menos de 10 minutos”, destaca el doctor Agustín Fernández, jefe del servicio de Urgencias.
El hospital ha incorporado un sistema de triaje avanzado basado en una adaptación del Sistema Manchester, que contribuye a ordenar la atención en función de la gravedad de cada caso. Pedro Sánchez, supervisor del área de Urgencias y UCI, explica que esta herramienta permite iniciar pruebas diagnósticas antes incluso de la valoración médica, lo que optimiza los tiempos de respuesta y reduce la saturación en los momentos de mayor afluencia.
El servicio de Urgencias de adultos opera de forma ininterrumpida durante las 24 horas del día, mientras que las urgencias pediátricas permanecen abiertas de 08:00 a 22:00. Además, el hospital ha ampliado su cartera de servicios incorporando atención especializada en traumatología, ginecología y oftalmología directamente dentro del área de Urgencias. “La presencia de especialistas permite una valoración inmediata, evitando derivaciones y asegurando un abordaje integral”, subraya el Dr. Fernández Villar.
La estrecha coordinación con los servicios de Laboratorio y Radiodiagnóstico también contribuye a acelerar el proceso asistencial. Gracias a este trabajo conjunto, los pacientes adultos ven resuelto su problema de salud en menos de 90 minutos, mientras que los pediátricos registran tiempos medios de 42 minutos.
Desde el servicio de Urgencias destacan que estos resultados “son fruto de una organización eficiente, protocolos claros y una coordinación interdepartamental fluida”. Para el centro, los tiempos asistenciales actuales reflejan un alto nivel de accesibilidad y seguridad clínica, esenciales para detectar rápidamente situaciones de riesgo y ofrecer una atención de máxima calidad.
