El periodista Rafael León Segovia fue vinculado a proceso por encubrimiento y en contra de instituciones de seguridad pública, lo cual le ha llevado a un arresto domiciliario de un año como medida preventiva. Inicialmente, había sido acusado de terrorismo, un cargo que generó controversia y que fue criticado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien cuestionó a la Fiscalía del Estado de Veracruz por emplear un delito poco común en México. Rocío Nahle, gobernadora de Veracruz, respaldó la postura de Sheinbaum, aunque anteriormente había defendido las imputaciones iniciales contra León. La detención del reportero, quien cubre la nota roja en Coatzacoalcos, ha despertado reacciones de diversas asociaciones y del gremio periodístico, preocupados por la libertad de expresión en el país.
Diversas organizaciones han condenado el arresto de León, destacando Artículo 19, que exige imparcialidad a la Fiscalía y alerta sobre un «peligroso precedente». Este caso se suma a otras controversias alrededor de la gestión de Nahle, ya señalada por una supuesta persecución de periodistas y criticada por su manejo de casos como el de la muerte de Irma Hernández. Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, fiscal del Estado recién nombrada tras una reforma que aumentó el poder del gobierno estatal sobre los fiscales, aseguró un compromiso con investigaciones objetivas. Al salir de la audiencia, el hijo de León expresó su satisfacción por la eliminación del cargo de terrorismo, aunque aclaró que las investigaciones sobre encubrimiento continúan.
Leer noticia completa en El Pais.
