
El gobierno de Venezuela ha iniciado un proceso de excarcelación que ha permitido la liberación de al menos 19 periodistas y trabajadores de medios de comunicación en un intento por suavizar las tensiones socio-políticas que atraviesa el país. Esta acción es parte de las liberaciones progresivas anunciadas por las autoridades chavistas, que afirman haber liberado cerca de 400 presos políticos, aunque sin divulgar el listado de los beneficiarios. Entre los liberados se encuentran figuras destacadas como Roland Carreño, Carlos Julio Rojas y Nicmer Evans, todos con antecedentes de detenciones arbitrarias relacionadas con su trabajo y su militancia política. Carreño, por ejemplo, ha pasado 17 meses encarcelado bajo acusaciones políticas, siendo un caso emblemático de la represión contra la libertad de prensa.
La crisis política venezolana, especialmente exacerbada tras las elecciones presidenciales de 2024, ha visto múltiples arrestos de periodistas y opositores, intensificando la tensión interna. Entre los recientemente liberados también está el reportero Ramón Centeno, cuyo deteriorado estado de salud refleja las duras condiciones de detención, al haber sido arrestado por su vinculación con un operativo antidrogas que cubría para el medio oficialista Últimas Noticias. A pesar de este gesto de apertura, todavía permanecen detenidos varios periodistas críticos con el gobierno, como Rory Branker, editor de La Patilla, un sitio web bloqueado por el régimen, y Juan Pablo Guanipa, colaborador del partido opositor Vente Venezuela. La comunidad internacional sigue atenta a estos desarrollos, que continúan marcados por la falta de transparencia y garantías de un debido proceso.
Leer noticia completa en El Pais.
